lunes, 2 de marzo de 2009

MARZO 2009. INICIO. Inocente, ingenua, soñadora. Así es Cristina, quien vive en una provincia con su familia, conformada por sus padres, Darío y Sagrario, como por su hermana: María. Cristina pertenece a los Ocampo,  una familia adinerada y aun así es de personalidad extraña, por lo que en el pueblo no es muy querida, a pesar de su belleza.

Cristina sueña con ser la reina de las fiestas del pueblo y su amiga Bianca le cuenta que las inscripciones están abiertas. Cristina teme inscribirse pues es de familia acomodada y cree que sus padres no estarán de acuerdo, sin embargo Bianca le asegura que si no se enteran, posiblemente ella ganará. Cristina lo duda pues su familia jamás la apoyará, a no ser su nana Nanda. Las dos muchachas se topan con Norma, una bella muchacha que siempre se burla de Cristina. Esta no es la excepción. Le pregunta si se lanzará como reina de las fiestas del pueblo para que todos se burlen de ella. Cristina simplemente huye del lugar.

Daniel Rivas Quintero ha heredado una lujosa casa en el pueblo por lo que acude a Santa Rita para instalarse temporalmente. Allí hace un paseo por el lugar y se entera de la futura fiesta tradicional.

Sagrario reza por su hija Cristina y pide a Dios que se apiade de ambas, pues ella, Sagrario, no puede olvidar los sucesos del ayer. María, su hija la sorprende. Ambas hablan sobre la rareza de Cristina y Sagrario asegura a María que, aunque es muy buena, Cristina no deja de ser un engendro del mal.

Norma quiere ser la reina de las fiestas, pues desea demostrarle a todo el pueblo que ella es la más bella de la región, sobre todo a Cristina.

Nanda peina a la caprichosa María, a quien le pide que se acerque más a su hermana cristina, la cuál se siente sola. María asegura que nadie en el pueblo quiere ser amigo de Cristina por su rareza y que ella no desea perder a sus amistades por hacer feliz a su hermana.

Darío sorprende a Cristina con Bianca afuera de su casa. Corre a Bianca y le exige a Cristina que no sea amiga de esa muchacha que no es de su misma condición social. Cristina enfurece y asegura que es su única amiga. Se revela contra su padre quien la abofetea delante de los demás miembros de la familia. Cristina entonces enfurece más y tiene un ataque, provocando que muchas de las cosas a su alrededor estalles, asustando a los demás hasta caer desmayada. Es llevada a su habitación, donde pregunta a Sagrario si no es hija suya, pues siente que no la quiere. Sagrario no habla y sale de la habitación, dejando a Cristina al cuidado de Nanda, quien le asegura que sus pensamientos son equivocados y que sí es hija de Sagrario y Darío. Cristina llora amargamente y asegura sentirse demasiado sola y triste.

Maria se ve con Norma, a la que le cuenta lo ocurrido en casa. Norma le dice a su amiga que Cristina planea lanzarse como candidata a reina de las fiestas del pueblo y durante el desayuno en casa, Maria se lo cuenta a Darío, quien asegura que su hija no será el hazme reír de Santa Rita, por lo que acude a la habitación de Cristina y la sacude, asegurándole que no lo ridiculizará por sus absurdas ganas, asegurándole que si se atreve a manchar el nombre de la familia, entonces se arrepentirá. Cristina asegura que de hecho ya está arrepentida, pero de formar parte de la familia Ocampo. Darío la abofetea. Nanda intercede y le pide que no dañe más a Cristina.

Angelina y Norma van de compras y se topan con Sagrario y María, con quienes se toman un café. Norma no deja de mencionar que Cristina desea ser coronada reina. Sagrario asegura que eso no sucederá y que quizás solo sea un deseo reprimido de su hija.

Darío recibe la llamada de Ulises Pedrada, hombre con el cuál ha hecho negocios. Ulises le afirma que si no paga en el tiempo en que acordaron, lo dejará en la ruina o se cobrará con algo en lo que está interesado desde hace mucho tiempo.

María y Norma se topan con el atractivo Daniel. Ambas muchachas quedan prendidas a él, quien solo les sonríe y continúa su camino. María asegura que ese hombre al que han visto, es el hombre al que ella siempre había soñado. Norma no dice nada, pero siente lo mismo que su amiga.

Nanda reza y pide a la virgen que proteja a Cristina, la cuál es la más inocente de lo sucedido en el pasado. Sagrario la interrumpe y asegura que Cristina es inocente en verdad, pero que no deja de recordarle el pasado doloroso.

Las fiestas del pueblo inician. Cristina camina por las calles de Santa Rita y se topa con Daniel. Ambos jóvenes quedan enganchados, surgiendo así una turbulenta pasión, pero él la desprecia por el simple hecho de ser una provinciana.

Darío recibe en casa a Ulises pedrada, quien le exige que le pague lo que le debe. Darío insiste en no tener dinero por lo que Ulises le pide que le pague con una de sus hijas: Cristina, a la cuál desea hacer su esposa. Darío cree que la idea no es mala pues podrá deshacerse de su deuda y de Cristina. Mas tarde se lo cuenta a Sagrario, quien le exige a su marido que no sea capaz de cometer una infamia por salvar lo insalvable. Darío asegura que Cristina ha sido siempre un estorbo para todos desde su nacimiento y que ahora es el momento perfecto para deshacerse de ella. Sagrario se niega, es su hija, sangre de su sangre y no desea permitirlo a pesar de todo. Darío le recuerda que Cristina solo les ha llevado desgracias desde que nació y que la única culpable de los orígenes de la muchacha es la misma Sagrario.

Cristina no deja de espiar a Daniel a pesar de que Bianca le pide que no lo haga. Daniel se da cuenta y le pide a Cristina que lo deje tranquilo. Cristina llora amargamente por las palabras del muchacho. Bianca le asegura que ella es la culpable de lo sucedido.

Maria acude al concurso de belleza de la feria del pueblo pues Norma concursa y la apoya. Norma gana y a cambio recibe un beso de Daniel, por quien todas las chicas del pueblo mueren. Norma se percata de que Cristina está presente y  en tono de burla le muestra su corona, burlándose verbalmente de ella. No deja de repetirle cuan insignificante es y la avergüenza delante de todo el pueblo, incluso delante de Daniel, asegurándole que es tan rara y extraña que por eso nadie la quiere, ni siquiera su familia. Al ver que el pueblo se burla de ella, Cristina sufre un trance que hace que en las instalaciones de la feria haya un incendio, por lo que la concurrencia sale huyendo. Norma se asusta, pues cree que Cristina tiene extraños poderes sobrenaturales.

Cristina y María llegan a casa, donde Darío le dice a Cristina que la ha comprometido con Ulises Pedrada y que tendrá que casarse con él. Ante la noticia Cristina simplemente se desmaya. Al volver en sí, le suplica a su padre que no la entregue a un hombre al que ella no conoce pero Darío está dispuesto a todo. Sagrario y Nanda intervienen por la muchacha y Darío las amenaza asegurándoles que si se oponen, contará a todos la verdad sobre los orígenes de Cristina.

Norma le dice a su madre haber terminado su relación con Esteban Ocampo pues se ha interesado en un pez mucho más gordo: Daniel Rivas Quintero.

Cristina le cuenta a Bianca lo que le sucede, por teléfono. Bianca lamenta mucho que su amiga solo sea la causa de los malos momentos de su familia. Cristina llora amargamente y confiesa no querer casarse con Ulises Pedrada, al cuál ni siquiera conoce, pues jamás lo ha visto.

Maria habla con Nanda lo sucedido en la feria del pueblo. Nanda solo cree que Cristina es una víctima de la gente que no comprende que no es rara, si no que es diferente a las demás muchachas.

Daniel piensa en Cristina, en lo extraña que es y al mismo tiempo lo hermosa que le parece. Está seguro de que esa muchacha es única.

Sagrario llora amargamente. Maria la consuela y le dice que quizás lo mejor para todos es que Cristina desaparezca de sus vidas, pues por ser una muchacha extraña, todos se burlan de los Ocampo en el pueblo. Sagrario asegura que Cristina es buena y no tiene la culpa de nada por lo que en cuanto se case con Ulises, María la acompañará para protegerla. María se niega a irse con su hermana mas Sagrario lo ha decidido y así se hará.

Darío le informa a su hija Cristina que muy pronto la llevará a la capital, donde conocerá personalmente a su prometido: Ulises Pedrada. Cristina llora y recuerda los sucesos en la feria del pueblo. Hay vibraciones en su habitación. Las cosas se mueven. Trata de controlarlo y no puede, por lo que lucha hasta poder controlar esa fuerza que emerge desde su interior.

TRES SEMANAS DESPUES: Daniel abandona la casa que ha heredado y junto con Luis se prepara para abandonar Santa Rita. Es sorprendido por Norma, quien vestida provocativamente le pregunta a donde se irá. Daniel, ante el ofrecimiento notorio de la muchacha, la hace pasar y ambos fornican. Al terminar él se marcha y ella promete que lo buscará hasta encontrarlo.

Cristina es presentada ante Ulises, en una enorme y refinada mansión. Allí Ulises le promete a la muchacha que no tiene nada que temer, pues él solamente tratará de hacerla feliz. Cristina, tímida, le pide a su padre que la saque de ese lugar. Aníbal solo la empuja para que abrace a Ulises, a quien le exige que jamás lo vuelva a buscar, pues sus deudas están saldadas y no acepta devoluciones. Se marcha de la mansión, abandonando a Cristina, quien con llanto le suplica que no la deje en ese lugar, prometiendo que lo obedecerá y será como el quiere que sea, pero Ulises la detiene y le asegura que lo mejor será que sea dócil, pues no querrá probar sus técnicas para poder domarla.

Norma llega a la capital en busca de Daniel, quien no desea verla. Norma le asegura al muchacho que no se arrepentirá de verla.

Cristina se siente insegura en la mansión de Ulises. Él la encierra en un habitación y le pide que se tranquilice. Cristina pide que la dejen ir pero el hombre se niega por lo que ella entra en trance y en la casa surge un ligero temblor. Entonces ella se desmaya y Ulises, confundido, la recuesta sobre la cama y la admira, asegurándole que es la mujer mas bella. Comienza a besarla, a lamerla. Ella reacciona y trata de zafarse de él pero Ulises la obliga. La toma por la fuerza, le arranca la ropa interior y la penetra agresivamente por la fuerza. Cristina pega gritos escalofriantes que hacen que muchas cosas de la mansión revienten. Incluso  hay un temblor más fuerte que no inhibe a Ulises, el cuál siente placer al poder penetrar a la muchacha.

Bianca le suplica a Maria que le de la dirección de Cristina en la capital pero María se niega, recordándole que es una mala influencia. Bianca no entiende porqué la familia de Cristina es tan extraña y egoísta. Bianca la corre de su casa y entonces maldice a Cristina, pues tendrá que ir a cuidarla pronto, en cuanto se case.

Darío piensa en el negocio que ha hecho y se siente satisfecho por haberse librado de Cristina, a la que nunca ha querido.

Cristina se siente asqueada por la violación de Ulises, quien le asegura que ella ahora le pertenece y debe obedecerlo y prestarse a sus deseos o de lo contrario la golpeará. Cristina solo llora amargamente, aferrada a un rosario.

Nanda asegura a Sagrario que irá en busca de Cristina. Sagrario le pide a la mujer que no haga locuras y esperen al día de la boda.

Ulises se encuentra con su ahijado Daniel, a quien le dice que muy pronto se casará con la mujer más bella del mundo. Daniel felicita a su padrino y espera conocer muy pronto a su futura esposa.

Sagrario se siente preocupada por Cristina pues sabe que su hija no será feliz al lado de Ulises. 
Darío le exige que esté tranquila y no lo haga enojar o de lo contrario él tomará represalias. Sagrario sufre demasiado y le asegura a su marido que Cristina no tiene la culpa de lo que les sucedió en el pasado, por lo que la próxima vez que la vea, le contará la verdad. A Darío le da lo mismo lo que su esposa haga mientras que Cristina se encuentre lejos.

Cristina vigila su habitación perfectamente preguntándose cómo puede escapar. Ulises la interrumpe y le muestra la ropa que portará de ahora en adelante.

Bianca se encuentra en el pueblo con Luis, a quien le dice que Cristina ha sido vendida y desea buscarla. Luis le promete que la ayudará.

Norma da con Daniel, con quien se besa y entretiene sexualmente asegurándole que ella no desea compromisos mas que el de amarlo y ser suya cuantas veces él se lo pida, pues está dispuesta a ser su esclava.

Cristina sueña con Daniel y se imagina que él llegará a salvarla. Vuelve a la realidad y se prueba los vestidos que Ulises le dio. Llora amargamente preguntándose qué será de ella ahora que se encuentra sola en el mundo.

ABRIL 2009. Angelina se instala en la capital con Norma, quien está decidida a hacer lo imposible por conquistar a Daniel. Angelina cree que Esteban Ocampo es el mejor partido con el que su hija se pudiera casar pero Norma es demasiado ambiciosa y sabe que Daniel tiene muchísimo dinero.

Nanda y Sagrario rezan por Cristina. Darío se burla de ellas y les asegura que Cristina estará bien y que será feliz en cuanto se acostumbre a Darío. Sagrario opina que esa es una idea estúpida, pues aunque ellos dos, Sagrario y Ulises, han sido esposos por tantos años, ella aún no logra acostumbrarse a él. Darío sale furioso del lugar y se topa con María, a quien le avisa que debe prepararse pues pronto se irá al lado de Cristina.

Cristina se tranquiliza y cree que debe actuar como Ulises desea si en verdad desea escapar, por lo que se porta cariñosa y duerme con él. Darío nuevamente la hace suya y aunque a Cristina solo le produce repulsión, lo soporta.

Daniel recibe una llamada de María, quien le dice que ahora radicará en la capital. Al saber la dirección de la muchacha, Daniel se sorprende. Le cuenta a Norma que María vivirá con su padrino: Ulises Pedrada.

Sagrario está segura de que Cristina debe saber la verdad y las razones por las que Darío sembró su mismo odio en Esteban y María. Nanda la apoya.

Darío presenta a María con Ulises, quien cree que no es necesario que la muchacha se quede en casa. Darío le suplica que la acepte una temporada. A Ulises no le queda más que aceptar pues Cristina insiste en que su hermana se quede, muy a su pesar. Al estar solas, Cristina le cuenta a María lo infeliz que es. María la culpa solamente pues esa infelicidad la arrastra a ella también. Cristina entonces pide a su padre que no obligue a María a hacer algo que no desea pero Darío asegura que ya todo se ha decidido.

A Daniel le ronda por la cabeza la idea de que María se encuentre en casa de Ulises, pues no tiene sentido, por lo que decide que irá a enterarse.

Ulises entrega a María una llave de la mansión y se marcha. María entonces hace un trato con Cristina: Ambas huirán pero Cristina no puede regresar a santa Rita. Ambas muchachas salen de la mansión y se topan con Daniel, quien les pregunta qué hacen en la mansión de su padrino. María le cuenta lo sucedido a Daniel, quien se impacta al saber la verdad sin embargo cree que huir no es la mejor solución. Cristina le suplica que la ayude pue son desea casarse con Ulises. A Daniel se le ocurre algo por lo qu epide a cristina y María que suban a su auto.

Norma le pide a Angelina que la ayude a atrapar completamente a Daniel.

Sagrario siente remordimientos. Darío estalla y le exige que deje de sentir pena por un engendro. Sagrario responde que Cristina es solo una víctima de las circunstancias y Darío asegura que Cristina es un ser repulsivo, hija de un violador que se aprovechó de la ingenuidad de Sagrario.

Ulises regresa a casa y enfurece al darse cuenta de que Cristina y María han huido por lo que llama a Darío, quien promete que en cuanto sus hijas estén en casa, las enviará de regreso con Ulises, quien asegura que si en 24 horas Cristina o su dinero no están con él, se arrepentirá, pues tomará venganza.

Daniel esconde a Cristina en una habitación de su casa. Les pide a ella y a María que tengan paciencia pues verá cómo las ayudará. Tras unas horas de pensarlo, Daniel le comunica a Cristina que se casará con ella, entonces al estar unidos ella no podrá casarse con Ulises. Cristina se niega y aunque la noticia la sorprende, María cree que es lo mejor que Cristina puede hacer. Cristina acepta y entonces Daniel le informa a Norma que se casará con Cristina Ocampo. Norma pega el grito en el cielo.

Darío teme por su vida pues sabe que Ulises es un hombre violento. Intenta comunicarse con María pero ésta no le responde el celular.

Al paso de unos días Cristina y Daniel se casan. A Ella le hace feliz ser la esposa del hombre al que ama y Daniel se siente contento por poder ayudarla. En el fondo Cristina no le es indiferente.

Ulises se encuentra con Darío, al que le exige que le entregue su dinero. Darío asegura no tener con que pagar ni saber el paradero de sus hijas pero Ulises no le cree, por lo que lo asesina a sangre fría.

Norma asegura que hará un infierno del matrimonio de Daniel y de Cristina, pues ella se ha entregado al muchacho por amor.

Daniel y Cristina llegan a Oaxaca, donde vive la familia de él. Allí Cristina conoce a Raquel, la madre de Daniel y a Sabina, la ahijada de la mujer, la cuál finge felicidad por el matrimonio pues en el fondo está enamorada de Daniel.

Maria y Norma se encuentran. Maria le dice a Norma que Daniel y Cristina se han marchado de la capital, hacia otra ciudad, donde comenzarán de cero.

Sagrario se entera de la muerte de Darío. Nanda la consuela y le asegura que todo estará bien. Sagrario sufre pues cree que jamás sabrá el paradero de sus hijas.

Sabina se hace buena amiga de Cristina, hipócritamente, pues cree que siendo amigas será más fácil deshacerse de la muchacha para entonces ella ser feliz con Daniel. Comienza por decirle a su madrina, Raquel, que Cristina oculta algo y no es una buena mujer y que se ha casado con Daniel por ambición. Raquel sabe que Cristina es de personalidad extraña mas no cree que sea ambiciosa, pues parece ser de familia adinerada.

Ulises busca a Daniel pero no lo encuentra. Norma le dice que el joven se ha casado con Cristina Ocampo y que han huido a la ciudad de la que Daniel es originario. Ulises sabe cuál es ese lugar y se lo dice a Norma, quien cree que debe buscar a su amado y amargarle la vida a Cristina, por lo que le propone a Ulises que se unan. Él acepta, seguro de que Cristina será suya tarde o temprano.

Sabina le reprocha a Daniel el no haberle propuesto matrimonio a ella. Daniel le confiesa que se casó con Cristina solo para ayudarla a salir de un problema.

Sagrario recibe en casa a Maria, quien le cuenta lo sucedido con Cristina. 

Maria se entera de la muerte de su padre y le pide a Sagrario que las dos se muden a Oaxaca, donde pueden estar cerca de Cristina. Nanda apoya a María y Sagrario accede aunque teme que Cristina tenga que enfrentarse con la verdad de su origen.

Sabina se sincera con Cristina y le asegura estar enamorada de Daniel, por lo que luchará por él pues sabe las razones por las que él se casó con Cristina.

Raquel pide a su hijo que le diga cómo conoció a Cristina, la cuál es mucho más joven que él. Daniel le pide a su madre que no deje que las calumnias de Sabina le llenen la cabeza de ideas equivocadas y le asegura que Cristina es una buena muchacha.

Cristina tiene un extraño presentimiento, por lo que las puertas y ventanas de la casa retumban, dejando entrar aire y polvo, asustando  a Raquel y Sabina. Cristina se desmaya y Daniel y Raquel la auxilian. Sabina queda anonadada, ella sabe que Cristina tiene poderes extraños. Al abrir los ojos, en su habitación, Cristina llora amargamente y se aferra a Daniel, a quien asegura que su infierno aún no termina.

Maria hace las paces con Bianca, a quien le cuenta sobre lo sucedido con Cristina. Bianca cree que deben buscar a su amiga para hacerle sentir que no está sola.

Ulises y Norma se encuentran en Oaxaca. Daniel los ve cara a cara y Ulises, fingiendo felicidad, le pide que lo salude. Daniel les asegura que sabe porqué están en Oaxaca y que no está dispuesto a ser parte de sus juegos. En cuanto ve a Cristina se lo dice para prevenirla. La muchacha siente miedo pero Daniel le asegura que estarán bien. Sabina los escucha y cree que debe hacerle creer a Daniel que entre Cristina y Ulises siempre existió algo y que le han tendido una trampa.

DIAS DESPUES: En Oaxaca, mientras Maria y Nanda se instalan, Sagrario acude a la iglesia de Santo Domingo, donde se encuentra cara a cara con Ulises, quien la aterra. Él la saluda y le dice que es un placer verla después de muchos años. Sagrario le escupe a la cara, asegurándole que ni visitando la casa de Dios se le perdonará lo que le hizo a su familia.

Sabina insiste a Raquel que Cristina no es buena. Ambas sorprenden a la muchacha cortando unas rosas en el jardín. Raquel le pide a cristina que hablen y que le cuente porqué se casó con Daniel. Cristina se lo dice y entonces Raquel le dice que no es digna de su hijo por lo que debe marcharse pronto, antes de que ella misma la entregue a Ulises Pedrada.

Norma está harta de esperar y le exige a Ulises que haga algo para separar a Cristina y Daniel. Ulises asegura que no es fácil por lo que será ella, Norma, quien se encargue de eso, por lo que tendrá que seducir nuevamente a Daniel.

Sagrario, Maria y Nanda visitan a Cristina, a la que le cuentan que se han instalado en Oaxaca para estar cerca de ella.

Raquel habla por teléfono con Ulises, quien le dice que Daniel le ha robado a su mujer. Raquel le pide a su compadre que se tranquilice y no se preocupe por nada.

Daniel teme a que su padrino haga algo en su contra o contra su esposa si Raquel insiste en hablar con Ulises. Cristina le pide a Daniel que no huyan y se enfrenten a los problemas juntos. Daniel la besa y le asegura que, aunque todo fue un accidente, él está comenzando a enamorarse de ella.

Sabina visita a Ulises y allí conoce a Norma, de quien se hace amiga. Ambas comparten su odio por Cristina. Sabina le promete a su nueva amiga que la mantendrá informada de lo que Daniel y Cristina hacen. Ambas en el fondo quieren traicionarse una a la otra para ganar terreno en la vida de Daniel.

Ulises se presenta en la casa de Raquel y allí Cristina lo enfrenta, asegurándole ser diferente y no temerle. 
Ulises le exige a Cristina que vuelva con él y Daniel le dice que están casados y no se piensan divorciar. Ulises le asegura a Daniel que le pagará muy cara su traición. Se marcha y entonces Raquel culpa a Cristina por lo que le pueda suceder a su hijo. Daniel defiende a su esposa. Cristina llora pues cree que Ulises les hará daño a ella y Daniel. Raquel no deja de atormentarla y Daniel le exige que calle y lo deje tranquilo con su esposa. Raquel llora a solas y culpa a Cristina de la futura desgracia de su hijo. Sabina la consuela y se alegra de lo sucedido pues es un primer paso para deshacerse de Cristina.
Norma se encuentra con Maria y Sagrario, quienes le dicen que ya viven en Oaxaca desde hace un tiempo. Norma finge estar feliz por encontrárselas y de inmediato le cuenta Ulises que la familia de Cristina está en la ciudad. Ulises le pide que averigüe donde viven, pues los utilizará para sus fechorías.

Cristina sufre un fuerte mareo que asusta a Daniel, quien llama a un doctor para hacerle una revisión a su esposa. El doctor les informa que Cristina está esperando un hijo. Cristina no lo puede creer, y le dice a Daniel que el hijo que está esperando es de Ulises, el cuál la violó cuando ella llegó a su casa.

María conoce a Claudio, un artista que le ofrece su ayuda. Maria lleva a Claudio a conocer a su madre y él queda enganchado a Sagrario, quien también siente que el cuerpo le hierve al verlo a él. Ambos hablan de lo que es el amor artísticamente. Maria se da cuenta de que a Claudio le interesa su madre por lo que, celosa, le pide que la acompañe a caminar por ahí… Claudio se despide de Sagrario, a quien confiesa esperar volverla a ver. Recibe la llamada de Cristina, quien le dice que está embarazada. Sagrario se horroriza y asegura que ese niño no puede nacer.

Raquel le pide a Daniel que se divorcie de Cristina pues el hijo que la muchacha espera no es de él. Daniel se niega rotundamente y confiesa que ahora se siente más enamorado de la muchacha. Sabina asegura que el hijo de Cristina necesita estar con su padre: Ulises.

Ulises se presenta ante Sagrario, a la que amenaza de muerte si no logra que Cristina sea suya. Sagrario le dice que entonces tendrá que matarla porque Cristina no puede ser de él por nada en el mundo.

Norma se encuentra con Daniel y le pide que hablen. Él la rechaza. Norma trata de hacerle ver que su matrimonio es una locura y Daniel le deja claro que aunque deje a Cristina jamás pondrá los ojos en ella. Norma lo abofetea y le jura que algún día se arrepentirá por haberla despreciado.

Cristina reza en voz alta y jura a Dios que el niño que está por nacer es un inocente que solamente sufrirá. Sabina la interrumpe y le propone ayuda para deshacerse de la criatura que lleva en sus entrañas, pues sabe que eso Daniel no lo perdonará jamás. Le propone llevarla con una curandera, en un pueblo muy cercano. Al ir caminando, en medio de la noche, empuja a cristina en un pantano. Segura de que Cristina ha muerto, Sabina disfruta pues tendrá el camino libre con Daniel.

Tempranamente Sagrario visita la iglesia y allí se encuentra a Claudio, quien le asegura estar interesado en ella.

Raquel lleva el desayuno a Cristina y se da cuenta de que no está. Sabina le dice que Cristina le ha dicho que irá con una curandera que la ayude a deshacerse del hijo que espera. Daniel las escucha y asegura que eso no puede ser cierto. Sale de inmediato en busca de su esposa.

Norma tiene un enfrentamiento con Ulises pues ambos desean hacer las cosas a su modo y eso es imposible. Norma se queja con su madre, Angelina, quien le pide que regresen a Santa Rita. Norma se niega pues está llena de rabia y decidida a que si Daniel no es para ella, no será para nadie.

Sagrario y Nanda se encuentran preocupadas por la desaparición de Cristina. Sagrario habla con Raquel, quien le pregunta como pudo educar a su hija de la manera en que la hizo. Sagrario le cuenta a Raquel lo triste de su vida y le confiesa que cristina es el producto de una violación. El rechazo de Raquel hacia Cristina ahora es más grande. 

Labúsqueda de Cristina lleva días y Daniel no se da por vencido. Sabina le pide que se rinda pues Cristina está muerta. Daniel se impacta al escuchar eso y le exige a Sabina que le diga como sabe que Cristina ha muerto. Sabina asegura que solo lo supuso.

Norma se entera de la desaparición de Cristina y se alegra. Ulises cree que todo es una farsa de Daniel para alejarlo.

Daniel se entera de que un cadáver ha aparecido cerca del pantano de un pueblo y teme que pueda ser Cristina.

Claudio le declara su amor a Sagrario, quien le asegura que no le corresponde porque él podría ser su hermano menor. Claudio promete que la esperará.

Martina, una famosa bruja oaxaqueña, cura en su choza, en medio de la selva, a Cristina, quién ha perdido la razón y ha enmudecido. La bruja asegura que los dioses muy pronto ayudarán a la muchacha.

Daniel y Ulises se enfrentan nuevamente por Cristina. Daniel le pide a su padrino que se rinda y deje que sean felices pero Ulises se niega argumentando que Cristina es su posesión y que el hijo que espera es de él. Ambos se van a los golpes.

Sabina le confiesa a Norma que ella tuvo que ver con la muerte de Cristina. Son escuchadas por Angelina.

Raquel se alegra de que Cristina haya muerto pues su hijo podrá casarse con Sabina y ser completamente feliz. Daniel le asegura a su madre que jamás se casará con otra mujer y que él cree que Cristina aún vive.

Sagrario y Nanda tampoco creen que Cristina haya muerto. María les propone que entonces la busquen por los pueblos cercanos o precisamente en el pueblo donde la otra mujer apareció muerta cerca del pantano. Sagrario jura que si su hija aparece se la llevará lejos, donde nadie pueda hacerle ningún daño.

Martina escucha rumores de que una mujer está desaparecida. Entonces se da cuenta de que quizás esa mujer es Cristina, quien a demás de no hablar, no recuerda quién es. La bruja cree que debe mantener oculta a Cristina.

Sabina finge estar enferma para atraer la atención de Daniel, el cuál cae en su juego.

Ulises se niega a la muerte de Cristina, quien solo le recuerda una obsesión de su pasado: Sagrario.

Martina trabaja como sirvienta con la familia Villanueva, conformada por Ernesto, Carlota y su hijo Alejandro, quien es un médico soltero y muy atractivo. Martina le pide que revise a su supuesta sobrina: Cristina, por lo que Alejandro acompaña a la bruja hasta la selva. Allí conoce a Cristina y se enamora de ella a primera vista. Le pide a Martina que la lleven a casa, donde la atenderán.

Raquel y Sabina salen de compras. Al percatarse de que se han ido, Ulises incendia la casa, creyendo que Daniel se encuentra dentro.

Carlota ve con malos ojos a Cristina. Martina asegura que su sobrina está poseída por malos espíritus pero que con la ayuda de Alejandro se recuperará. Carlota le pide a su hijo que se deshaga de esa muchacha pero Ernesto ha puesto los ojos en Cristina y permite a su hijo que la muchacha se quede.

Daniel se impresiona al ver su casa quemándose y sale de inmediato. Raquel se alegra de que su hijo este vivo y Sabina cree que el incendio es un presagio de que Cristina está viva.

Al no poder conquistar a Sagrario y darse cuenta del amor de Maria, Claudio le pide a esta que sea su novia y Maria acepta encantada.

Daniel está seguro de que Ulises provocó el incendio, pero no tiene como comprobarlo.

Ulises goza al creer que ha eliminado a Daniel. Norma lo abofetea y le asegura que si Daniel muere, ella misma lo denunciará.

Cristina actúa como si estuviera perdida, suspendida en otro lugar y en un tiempo ajeno a su presente. Ernesto la espía y le habla. Al darse cuenta de que la muchacha no reacciona, decide violarla sin sospechar que está embarazada.

MAYO 2009. Sagrario ofrece su casa a Raquel y Daniel, quienes le agradecen sus atenciones. Daniel confiesa creer que Cristina aun está viva. Sabina recuerda que Cristina se encontró muerta cerca del pantano. Raquel nota que su ahijada está muy segura por lo que al estar a solas le pregunta si ella tuvo que ver con la desaparición de Cristina. Sabina lo niega.

Alejandro checa a Cristina, a la que le pide que le diga algo. Un ligero temblor se presenta en el lugar, asustando a todos. Alejandro nuevamente le pide a Cristina que, si lo escucha y entiende, le de una señal. Cosas de cristal estallan en la habitación. Martina interrumpe y asegura que son los espíritus.

Carlota nota raro a Ernesto y él asegura que no sucede nada. Carlota le pregunta a su marido si alguna vez le ha sido infiel. Él le dice que no.

Mario descubre que Cristina está embarazada y se lo comunica a sus padres. Ernesto se siente mal y se retira a su habitación mientras que Carlota cree que tener a esa muchacha es un peligro por lo que está dispuesta a despedir a Martina. Reciben la visita de Raquel y Sabina, quienes le cuentan a Carlota la tragedia del incendio.

Daniel y Alejandro se encuentran en la ciudad. Se acuerdan de cuando eran amigos en la infancia y aseguran estar enamorados sin sospechar que hablan de la misma mujer.

Martina sirve el té en casa de Carlota y reconoce a Sabina, por lo que asegura que los malos espíritus rondan a la dulce dama (Cristina).

Ernesto siente un apetito muy fuerte de cristina por lo que vuelve a manosearla. Eso le trae a Cristina un recuerdo: El de Ulises violándola, por lo que reacciona y se convulsiona, provocando que se rompan los cristales. Eso asusta a Ernesto.

Sabina y Daniel se pasean por Oaxaca. Ella le pide al muchacho que le de una oportunidad pero Daniel asegura pensar aún en Cristina.

Alejandro besa a Cristina y ese beso hace que la muchacha recuerde a Daniel llamándola por su nombre. Cristina se aferra a los brazos de Alejandro, quien está dispuesto a ayudarla para que vuelva a hablar, pues solo así quizás pueda recobrar el conocimiento.

Martina hace un conjuro y se da cuenta de que fue Sabina quien llevó a Cristina al pantano y la arrojó, abandonándola.

Carlota descubre a Ernesto con unas prostitutas por lo que lo ridiculiza delante de ellas, a golpes. Ernesto asegura a su esposa que toda hembra es más mujer que ella, que está seca. Carlota lo abofetea violentamente.

Raquel le pide a Daniel que rehaga su vida y no se aferre al recuerdo de Cristina, la cuál no era mujer para él. Daniel cree que le dará una oportunidad a Sabina.

Sagrario sufre por el recuerdo de su hija. Nanda la consuela y le asegura que donde quiera que esté, Cristina está en un buen lugar.

SIETE MESES DESPUES: Alejandro ha ayudado a Cristina para que vuelva a hablar, aunque ella aún no recuerda bien quién es.

En su nueva casa, Daniel habla con Sabina y le propone que cumplan sus sueños de infancia y se casen. Raquel se llena de emoción al enterarse de la noticia.

Carlota no soporta que su hijo le haya tomado tanto cariño a Cristina, por lo que le pide a Martina que se marchen lejos, pues ya no desea que trabaje para ella.

Sabina y Daniel se casan. Ella sufre un accidente y va a dar al hospital donde Alejandro le dice que jamás podrá ser madre.

Norma sigue viviendo con Ulises por lo que Angelina decide que dejará a su hija para regresar a casa. Se marcha y Norma se convierte en el juguete sexual de su cómplice.

Sagrario recibe un mensaje anónimo que le dice que Sabina es la culpable de la desaparición de Cristina.

Ernesto se mete en el cuarto de Cristina, quien le pide que se marche o de lo contrario les hará saber a todos sobre sus mezquindades. Ernesto trata de abusar de la muchacha por la fuerza. Cristina entra en trance y unos ruidos extraños poseen la casa. Ernesto es descubierto por Martina y Carlota, quien pone el grito en el cielo, jurando a su marido que lo hará pagar por lo que ha hecho.

Raquel anima a Sabina para que adopte un hijo. Sabina no lo desea. Solo le obsesiona la idea de que Daniel la rechace.

Martina le cuenta a Alejandro lo sucedido en su casa entre Ernesto y Cristina. Cristina le cuenta al muchacho que no es la primera vez que Ernesto trata de abusar de ella y que, de hecho, mientras ella estuvo muda, lo hizo.

Carlota le cuenta a su amiga Raquel sobre la muchacha que Mario ha estado cuidando. Raquel le aconseja a su amiga que tenga piedad de ella.

Cristina tiene un presentimiento violento. En la casa de los Villanueva se escucha un disparo. Cristina acude al lugar de los hechos y encuentra a Ernesto muerto ¡se ha suicidado! Cristina toma el arma y es sorprendida por Carlota, quien la acusa de asesina.

Daniel se encuentra con Sagrario y le cuenta su infelicidad al lado de Sabina, quien se ha convertido en una amargada por no poder tener hijos. Sagrario cree que Daniel cometió un gran error al casarse con alguien a quien no ama.

Claudio le propone matrimonio a Maria y ella acepta ser su esposa.

Cristina ha quedado en manos de las autoridades a pesar de que Alejandro se opone. Carlota suplica a su hijo que sienta más compasión hacia su madre que hacia la sobrina de una sirvienta. Martina le promete a Cristina que la ayudará. Acude a Daniel, a quien le dice que Cristina está viva y en la cárcel, acusada injustamente por un crimen que no cometió.

Todos se enteran de la aparición de Cristina por medio de los periódicos. Sagrario se contenta al saber que su hija vive, mientras que Ulises lo único que desea es venganza.

Cristina jura no haber matado a Ernesto y confiesa que él abusó de ella en repetidas ocasiones. Carlota insiste en que la muchacha miente. Al llegar a casa encuentra una carta de Ernesto, donde le confiesa que ha decidido suicidarse por temor a la vida y al fracaso.

Sagrario se encuentra en la cárcel con su hija, a la que pide perdón por no haber sido fuerte y defenderla. Ante el abrazo de su madre, Cristina recupera la razón y se pregunta qué hace en la cárcel. Se impacta al saber que ha asesinado a un hombre.

Daniel y Alejandro coinciden al confesar que es Cristina la mujer a la que ambos aman.

Ulises está dispuesto a matar a Cristina y Daniel, pues es lo único que no ha podido hacer desde hace mucho tiempo. Norma se pone impertinente y ambos discuten por lo que Ulises la mata con sus propias manos, asfixiándola.

Sabina siente temor de que Cristina le arrebate a Daniel. Se comporta como una loca y Raquel la abofetea exigiéndole que se tranquilice. Sabina asegura que Cristina tenía que morir en el pantano.

Sagrario le muestra a Daniel el anónimo que hace tiempo le llegó a su casa. Daniel jura que llegará al fondo de todo.

Cristina recuerda todo sobre su pasado y suplica a Daniel que la libere pues es inocente. Le cuenta que Sabina quiso ayudarla pero que de pronto se hundió en un pantano y que Sabina huyó. Daniel la besa fuertemente y le asegura que no ha dejado de amarla. Alejandro los descubre y se da cuenta de que se aman.

Ulises amenaza a Sagrario nuevamente y ella le dice que el hijo que Cristina espera es de él. Ulises se alegra de su paternidad y Sagrario le confiesa que él fue padre hace muchos años, cuando la violó.
Carlota cree que si entrega la carta que Ernesto escribió Cristina saldrá libre y se casará con su hijo por lo que decide guardarla.

Cristina es condenada a seis años en prisión y Daniel y Alejandro le juran que la ayudarán.

Daniel enfrenta a Sabina delante de Raquel y la culpa por intentar asesinar a Cristina. Raquel no puede creer que su ahijada haya sido capaz de cometer semejante atrocidad, sobre todo cuando Cristina estaba embarazada. Corre a Sabina de su casa.

Ulises no puede creer lo que sabe: Violó a su propia hija y tendrá un hijo con ella. Ese pensamiento lo atormenta cruelmente.

Cristina sufre dentro de la cárcel pues Daniel se ha casado con Sabina y ella tendrá pronto un hijo al que no desea.

Sabina jura que en cuanto Cristina salga de la cárcel, la eliminará. Busca a Norma pero no logra encontrarla.

Carlota culpa a Martina de todo lo sucedido. Martina le asegura a la mujer que Ernesto fue el culpable y que Cristina es inocente. Sin quererlo, Marina encuentra la carta que Ernesto escribió a Carlota y se la entrega de inmediato a Mario para que liberen a Cristina. La presentan en el juicio y llaman a carlota para rendir declaración. Carlota confiesa que lo que dice la carta es verdad y que en efecto es la letra de su marido. Con ello se comprueba la inocencia de Cristina, quien queda en libertad. La noticia hace feliz a Daniel, quien la besa apasionadamente.

Ulises no soporta lo que ha hecho, por lo que, lleno de confusión y arrepentimiento, decide quitarse la vida brutalmente, al incendiarse a si mismo hasta calcinarse.

Claudio se da cuenta de que ama todavía a Sagrario por lo que termina su relación con María, quien decide que regresará a Santa Rita a rehacer su vida.

Nanda y Sagrario se sienten felices por Cristina, quien les asegura que ahora sus vidas serán completamente diferentes. Al pasearse juntas, se encuentran con Sabina, quien amenaza a Cristina con un arma de fuego. Le grita cuanto la odia y dispara, pero Alejandro se interpone por lo que las balas lo hieren a él, arrancándole la vida. Sabina huye pero a los pocos metros es arrollada por un tráiler que le arranca la vida.

Cristina se encuentra angustiada, en shock, y los dolores de parto la atacan por lo que es llevada de inmediato a un hospital donde se debate entre la vida y la muerte.

Al enterarse de la muerte de su hijo y saber que se ha quedado completamente sola, Carlota decide envenenarse, arrancándose también la vida.

Daniel se encuentra preocupado por Cristina, quien al dar a luz sufre un trance demasiado grande que hace que toda Oaxaca tiemble.

Raquel solo espera que su hijo no decida regresar con Cristina. Se entera de la muerte de Sabina y sufre demasiado, pues en el fondo Sabina creció con ella y la apreciaba.

Daniel se conmociona al enterarse de las muertes de Alejandro y Sabina y cree que quizás el destino pudo haber cambiado desde que él vio por primera vez a Cristina, desde que decidió ayudarla cuando se la reencontró.
El cuerpo de Norma es encontrado y Angelina recibe la terrible noticia de que su hija ha muerto.

Sagrario decide que regresará a Santa Rita con Cristina, donde comenzarán de nuevo todas, ellas, Nanda y María.

Cristina da a luz a una preciosa niña que nace muerta. A los pocos minutos Cristina muere, dejando una enorme tristeza en todos los que quizás por equivocación la quisieron. Es enterrada en el cementerio de Santa Rita, llorada por su madre, su hermana y su nana, y también Daniel, quien es acompañado por su madre, Raquel.

UN AÑO DESPUES: Daniel deja flores en la tumba de Cristina, a la que promete que siempre amará.

Sagrario reza por el descanso de su hija al lado de nanda. Se retiran de la sala y apagan las luces, sin percatarse de que el espíritu de Cristina se encuentra allí, en la casa.







FIN






© CRISTINA  DR. 2009
Es un obra protegida y los derechos son propiedad de su autor.
Se prohíbe su copia y reproducción parcial y/o total
así como su contenido con fines de lucro.
(R) 1999   (P) 2009